21.7.10

Contigo en la cama


Hoy es un día lluvioso de esos, que es mejor pasársela en cama con una taza de chocolate caliente, o visitando a Morfeo. Pero preferiría pasarme la tarde mirándote a los ojos, dándote besitos en espiral, uno en tu clavícula y otro en tu región lumbar.

Acompáñame y acuéstate conmigo en la cama, como antes, uno frente al otro, tan solo mirándonos fijamente a los ojos, y yo, perdiéndome como siempre en tus pupilas. ¿Sabes por qué aun creo que hay algo? Porque a pesar de que a veces duramos meses sin vernos, cada vez que estamos juntos nuestra risa nos contagia, porque quiero que no dejes de necesitarme, porque respiro mejor tras tu espalda, porque con un simple gesto haces una declaración de sentimientos intensos.

¿Sabes por qué después de tanto tiempo sigo insistiendo? Por todos y cada uno de los segundos que soy capaz de recordar: las caricias por la espalda, la respiración en el oído, el corazón en el ombligo, la boca en la piel.

¿Nos queremos? Sí, estoy segura, y aunque sea mentira podríamos pasarnos años huyendo de la verdad. Deja que yo apague la luz, y tú deja de mirar el reloj.

5 comentarios:

  1. Me encanta este poema!!! La verdad es que eres una muy buena escritora. Te quiero!!

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  2. ME ENCANTA!!!
    "Deja que yo apague la luz, y tú deja de mirar el reloj."
    Genial

    Buenas letras amiga
    besos
    :)

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  3. Me gusta Karol! Un placer leerte colega ;)

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